miércoles, 14 de octubre de 2015

Carrie, de Palma, 1976

Debo reconocer que mi único acercamiento cinematográfico al mundo de Stephen King, fue El Resplandor. Teniendo esto en cuenta (y dado que El Resplandor sea probablemente una de las películas más vibrantes que he visto), me propuse ver Carrie, pero no esperaba mucho... transformada en un ícono pop (gringo al menos), sabiendo que terminaba ensangrentada y todo lo demás, la vi sin mucha fe.




Siendo que la película dura alrededor de 1:38 horas, no creí que fuera tanto esfuerzo. Al principio, se nos presenta esta chica de 17 años, que es blanco de burlas y humillaciones en su escuela, agregando el maltrato que recibe de su mamá ultra católica (pero ultra ultra). Nos dan como 1 hora para entender lo desgraciada y miserable que es la vida de la pobre Carrie, pero también nos informan que la chica posee poderes telequinésicos (:o). 

En algún momento logra que todas sus compañeras se quieran vengar de ella (por una broma que ellas mismas le hicieron). En plan de vendetta, es electa la reina de la graduación (o senior prom en gringo), y me atrevo a decir que recién ahí, cuando queda como media hora de película, se pone interesante.





Por qué verla

Porque el final no lo esperaba ni en cien años. Fue una total revelación de horror y de algo bien siniestro. A pesar de que las 3/4 partes de la película son aburridas, hay tomas que realmente me imagino que fueron muy avant garde para su época. Además es un ícono popular, siempre va a servir para alguna conversación casual decir que también viste Carrie.


La recomiendo por lo anterior y porque está en Netflix (guiño guiño); y si bien no es una obra maestra, los últimos minutos valen el sufrimiento. 6.8/10

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